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Confinamiento: ¿Cómo sería en el pasado?

Aceptémoslo, a pesar de lo pesado que puede sonar (sobre todo porque todo el mundo desea salir), el confinamiento o mejor llamado «Quedarse en casa» ha sido por mucho, una acción necesaria para luchar contra la pandemia que el mundo vive en este momento: El Covid-19. No requiere presentación, pero siempre es buena recordarlo.

Entre lavarse las manos, el distanciamiento social o “social distancing” (para los más modernos), el uso de mascarillas y la desinfección de alimentos y demás; la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instruido una de las herramientas más poderosas en contra del virus: Quedarse en casa.

A esta iniciativa se ha unido en el unísono empresas, celebridades y toda clase de personas de todos los ámbitos. Todo a través de las redes sociales con su el famoso hashtag #QuédateEnCasa o #StayAtHome. Desde conciertos a través de videollamadas, hasta campañas robustas en todos los medios de comunicación; han sido algunas de las herramientas para intentar que esta medida se cumpla.

Aunque parezca desesperante no poder salir con total normalidad, algunos países han comenzado a reabrir sus economías lentamente, adaptándose a una nueva realidad y dejando poco a poco el confinamiento. Para la desdicha de algunos, seguirá vigente hasta que se consiga una cura definitiva a este mal que ha traído consigo el 2020; que ya sin pandemia, ha brillado con luz propia, pero de eso hablaremos en otro post.

Pero hablemos con franqueza. La “tortura”, a la cual nos hemos sometido en los últimos meses a parte de necesaria, es una solución momentánea para evitar un problema. Muchos se quejan de que se sienten aburridos y quieren salir de casa a retomar sus actividades porque ya no tienen que hacer. Incluso en España  ha habido protestas clamando porque abran centros nocturnos nuevamente. 

Quedarse en casa con acceso a: Redes sociales, TV por streaming y delivery a tu puerta no suena tan mal… ¿o si?

confinamiento

Sólo basta con mirar hacia atrás y ver que quizá las cosas pudieron haber sido mucho más difíciles. Si la pandemia hubiera ocurrido hace 30 0 40 años en el pasado ¿el confinamiento en ese momento, sería tantísimo diferente?.

Imagina por un segundo que estas a punto de ir a dormir. Junto a tu cama, esta una mesita de noche donde dejas tu celular. Apagas tu televisor, no sin antes terminar de ver el último episodio de la temporada de tu serie favorita en Netflix. Recuerdas que no guardaste el ultimo trozo de pizza que ordenaste, pero no te importa. Ya tu hermano quizá se lo comió, y te vas a dormir.

Despertando en otro mundo

¡Sorpresa! Al despertar te encuentras con un suceso de lo más impresionante. No te encuentras en tu habitación, sino en otra sin ninguna de tus comodidades a las cuales ya te acostumbras.

Más bien te das cuenta de que tu TV desapareció. Tu Smartphone no se encuentra por ningún lado, tu cómodo aire acondicionado a control remoto fue sustituido por un antiquísimo ventilador; y los zapatos por los que tanto ahorraste ya no están, pero si unos como los que usaba tu abuelo en su juventud. Y son de tu talla.

Al mejor estilo de «Volver al Futuro», «Dark», o cualquier producción que trate viajes en el tiempo, ahora te encuentras 50 años atrás. Pero para tu desdicha: Hay un periódico sobre tu mesita de noche. La pandemia por Covid existe, pero en una época mucho menos avanzada de lo que ya conoces.

El distanciamiento sigue siendo obligatorio, los eventos deportivos se cancelan, las iglesias se mantienen cerradas a la par de los centros nocturnos. El uso de mascarillas es obligatorio, y sólo se permite salir si es extremamente necesario, solo para buscar alimentos y medicina.

Como eres el hermano mayor, debes ir en busca de los alimentos. Tu mamá se queda en casa con tu hermano menor y tu padre salió a trabajar hasta mediodía.

¿Qué hacer? Debes salir y enfrentarte al mundo. Recuerdas que siempre tienes una botellita de gel antibacterial contigo… pero no ya no existe. Es un invento nuevo y no está al alcance de todos en este momento.

El Confinamiento es aterrador, pero realista.

Lo primero que notas es que el nivel de higiene no se parece tanto a como lo recuerdas. Es mucho más primitivo y logras sentir como quizá la gente puede quedar más expuesta ante el enemigo. Te dispones a ir al mercado más cercano, pagas tus abarrotes (siempre usando mascarilla). Finalmente vuelves a casa exhausto y extrañado de cómo es el mundo allá afuera.

Al entrar haces la típica rutina de quitarte los zapatos en la entrada para luego tomar una ducha y así estar limpio.  Luego, le preguntas a tu madre si pueden ordenar algo de comer. Ella te dice que no hay problema, solo que debes revisar el numero en una guía telefónica gigante que eta junto al teléfono. Como no lo sabes usar, decides pasar.

Quieres comunicarte con tus amigos pero recuerdas que ya no tienes teléfono celular. Si quieres hablar con ellos, debes llamarlos desde el teléfono que se encuentra en la sala de estar (que no tienes idea de cómo usar). Sin embargo, tu hermanito menor te explica con ligera extrañeza.

Logras contactar la casa de tu mejor amigo, pero no te puede contestar, al parecer ya están usando el teléfono y no puedes hablarle. Salir no es una opción porque no se permiten las visitas.

Te vas a tu habitación consternado, no entendiste como usar tu TV. El solo hecho de tener que levantarte para cambiar de canal te aterra. Sin videojuegos sientes que el aburrimiento te supera. Ves como la situación con el virus se complica porque las normas sanitarias de tu localidad se están quedando atrás.

Aterrado, notas como el periódico dice que hay un incremento abismal de casos de Covid  por gente inescrupulosa que no ha respetado el confinamiento. Los centros médicos se han vuelto un desastre y de momento, la tecnología de esta época no permite elaborar una vacuna en muchísimo tiempo

Solo piensas en volver a  tu tiempo donde todo era mucho más cómodo, y entre tanta desesperación te quedas dormido. ¡Y voilá! Despiertas en tu habitación de siempre. Con todas tus comodidades, tu teléfono suena, es tu amigo enviándote un whatsapp para jugar tu videojuego favorito más tarde. Mientras tanto enciendes tu TV, y ves como quedo tu sesión de Netflix exactamente donde la dejaste.

Bajas a la sala, y te encuentras a tu mamá video llamando a tu abuela para que le explique una receta; y diciéndole que le acaba de enviar algo por delivery para que pueda cocinar hoy.  Todo es mucho más cómodo ahora, y en tu mesita de noche, ves tú gel antibacterial que nunca te abandona.

El confinamiento no es eterno, pero por ahora, lo más importante es cuidarse. La tenemos fácil, con un techo, y tantas cosas que podemos hacer dentro de nuestro hogar; la situación ni se acerca a como era en otras épocas. Sin duda, no hubieran frenado una pandemia de la misma forma que se ha hecho en estos tiempos.

No desesperes, el confinamiento es por la salud de todos, ya vendrán momentos de distracción fuera de casa, donde puedas compartir con familia y amigos. Ya falta menos, pero por ahora, quedarnos en casa es una opción inteligente.

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